Wild Wild Country (Netflix, EE.UU., 2018)

Hemos tenido que esperar años pero por fin Netflix comienza a lanzar productos con identidad propia, con premisas interesantes y sorprendentes, lejos quedan los tiempos en los que daba la sensación de que sus argumentos se adaptaban a un Big Data sobre sus clientes. En Wild Wild Country destaca el manejo de diferentes géneros dentro del documental, convirtiendo su historia en un fenómeno global al tratar un tema que nunca pasa de moda, pero del que anualmente tenemos nuevas noticias como son las sectas y sus integrantes. De la sorpresa se pasa al ridículo o el estremecimiento con la facilidad del que sabe lo que se trae entre manos y cómo lo quiere contar.

La maravillosa Sra. Maisel (The Marvelous Mrs. Maisel, 2ª temporada, Amazon, EE.UU., 2017)

Una de las señas de identidad de Las Chicas Gilmore (Gilmore Girls, 2000-2007) radicaba en sus diálogos frenéticos, hilarantes, de actualidad, pertinentes e incisivos, sustentados a base de cafeína, buenas intenciones y una vitalidad abrumadora por parte de sus protagonistas. Este mismo espíritu se encuentra presente en La maravillosa Sra. Maisel, la nueva serie de Amy Sherman-Palladino: una apuesta por el humor como actitud vital.  Destaca el trabajo de Rachel Brosnahan en una comedia de tintes feministas que aboga por el cuestionamiento de los roles de género sin pudor, una atrevida reivindicación del amor propio.

The Deuce (2ª temporada, HBO, EE.UU., 2017)

David Simon, George Pelecanos y Richard Price mantienen el fabuloso nivel de la primera temporada para seguir relatando las idas y venidas de chulos, prostitutas, policías y ciudadanos de toda índole a la vez que la industria norteamericana del porno sigue consolidándose entre Nueva York y Los Ángeles. Rigor histórico, diálogos trascendentes, personajes carismáticos (¡qué estupenda Maggie Gyllenhaal!)  y mucha intención de desmenuzar las estructuras de una sociedad americana siempre ambigua a través de los avatares de los bajos fondos se suceden -de nuevo- esta segunda entrega de The Deuce, las crónicas de Times Square.

Fariña (Netflix, España, 2018)

Una producción ambiciosa, un argumento que no por conocido lo hace menos interesante, un elenco de actores que parecen nacidos para sus respectivos personajes. Un thriller de acción adictiva, basada en hechos reales, apoyada en el imprescindible libro de Nacho Carretero… Un episodio de la historia de España de cuando nuestro país buscaba su lugar en Europa, y que pudo hacer de la Costa Gallega la Sicilia ibérica. Un recorrido por la década de los 80 que aúna realismo, violencia y un humor culpable sin estridencias, confirmando el asentamiento de la ficción española en la élite de la televisión.

Killing Eve (HBO, EE.UU., 2018) 

Basada en los libros de Luke Jenningsla serie creada por Phoebe Waller-Brigde (que cuenta en la adaptación con el propio Jennings) acierta al hacer del suspense su mejor baza. Comparte protagonismo con Villanelle (una magnética Jodie Comer) el personaje interpretado por Sandra Oh, Eve Polastri, distanciándose así de la saga original y convertirse en un auténtico relato de espías cuya tensión no solo se debe al juego del gato y el ratón que se establece entre ellas, sino a la inteligente habilidad con que se van desvelando los misterios que  rodean a la asesina. Toda una lección de como feminizar un género tradicionalmente muy masculinizado.

American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace (The Assassination of Gianni Versace: American Crime Story, Netflix, EE.UU., 2018)

Que la nueva entrega de American Crime Story comience con el asesinato de Gianni Versace es algo similar a lo que sucedía con la temporada anterior, dedicada al suceso protagonizado por O.J. Simpson. Pero ahora las respuestas se buscan mirando hacia atrás, retrocediendo (en un mar de idas y venidas temporales) para reconstruir la historia que motivó a Andrew Cunanan a convertirse en un peligroso homicida. Ryan Murphy está empeñado en diseccionar los mecanismos que operan en el fondo de la sociedad y que determinan la conducta de sus individuos, ya sea a través del clamor popular mediatizado o los sueños frustrados de fama y glamour de la América del espectáculo.

Vergüenza (Movistar +, España, 2017)

Si este año una serie ha conseguido que miremos para otro lado esa es Vergüenza. Pero, ojo, no por causar terror, sino por su antológica manera de narrar la falta de ética y moral que, posiblemente, todos escondamos en algún rincón oscuro de nuestro interior. La pequeña figura del actor Javier Gutierrez se hace aquí enorme para personificar esa actitud falta de toda integridad, dando lugar a uno de los personajes más casposos -e inevitablemente irresistibles- de la televisión patria. Con él como abanderado, Juan Cavestany y Álvaro Fernández Armero han fabricado una serie de dos temporadas en la que la breve duración de los episodios en uno de los reclamos para engancharse; además, el meollo no sólo está en el fracasado fotógrafo Jesús, sino que lo acompañan otros personajes con los que sin ellos Vergüenza no sería igual: tanto Malena Alterio como Miguel Rellán, esposa y suegro del infame Jesús, completan el tridente más delirante del tubo catódico.

The Terror (AMC, EE.UU., 2018)

Una de las sorpresas del año, un drama disfrazado de historia de monstruos y horror, que termina convirtiéndose en un estudio sobre el alma humana cuando es llevada al extremo. Con una ambientación de época prácticamente perfecta, una primera línea de actores en estado de gracia (Jared Harris convirtiéndose en imprescindible), un argumento cargado de aventuras y diálogos inteligentes de doble intención, una aventura épica en la que el frío cala en los huesos del espectador tanto como la certeza de saber que el destino de sus protagonistas es tan oscuro como un invierno en el Polo.

The Looming Tower (Hulu, EE.UU., 2018)

Las desavenencias entre la CIA y el FBI son el hilo conductor de una serie empeñada en demostrar que si la comunicación hubiese sido otra los atentados del 11 de septiembre se podrían haber evitado. Basado en en la novela de Lawrence Wright, ganadora de un Pulitzer, este producto televisivo de 10 episodios se ve con interés desde el minuto uno, pues con su bien estructurado planteamiento de thriller policial y drama humano deja lugar para que los actores se luzcan y para que el guion se desarrolle ágil y sin atropellos. Una de sus cualidades más destacadas es que la típica manipulación patriótica norteamericana no suele hacer presencia, por lo que es de agradecer que uno de sus objetivos vitales no sólo sea hacer crítica de los estamentos oficiales, sino del propio pueblo norteamericano, muy tibio con sus responsables antes y después. Jeff Daniels y Tahar Rahim, de diez.

Jack Ryan (Amazon, EE.UU., 2018)

Curioso ver la evolución de un actor como John Krasinski, que salió de la versión yanqui de The Office para convertirse hoy en un actor solvente e interesante, y un director de lo más prometedor. El papel de Jack Ryan está hecho a su medida, y ese es uno de los principales atractivos de esta serie de acción, con altas dosis de un empalagoso patriotismo que para los amantes del personaje de Tom Clancy no será ninguna sorpresa. Con un ritmo trepidante y unas localizaciones de ensueño, la serie se devora de un tirón porque además de entretenida derrocha calidad.

Lista elaborada por Javier G. Godoy, Javier Martín Corral y Cristina Aparicio.