Sam Rockwell por Tres anuncios en las afueras

A favor: Al igual que su compañera de reparto, es el gran favorito en la categoría. El protagonista de Moon (2009) llena de humanidad (de la buena y la mala) al agente tarado Jason Dixon, un tipo racista, homófobo y peleón. En manos de otro intérprete el personaje podría haber sido un compendio de tics y clichés, pero Rockwell supura autenticidad a la vez que se divierte siendo un canalla.

En contra: Tras conseguir varios premios durante la temporada es difícil pensar en Rockwell como el gran derrotado de la noche. Sólo el hecho de que la Academia no quisiese premiar a un personaje, por momentos, despreciable, podría evitar el triunfo final del “secundario” del año.

Christopher Plummer por Todo el dinero del mundo

A favor: El haberse hecho con el personaje después del aniquilado de la película de Kevin Spacey, hizo disponer a Plummer de poco tiempo para prepararse, lo que demuestra una profesionalidad envidiable a sus 88 años. Además, es una figura muy respetada por la industria.

En contra: Teniendo en cuenta el poco peso de Todo el dinero del mundo (All the Money in the World) en los premios de este año, parece que la sola nominación es ya un triunfo. Todo apunta a que ahí se quedará la cosa.

Willem Dafoe por The Florida Project

A favor: En cierta forma, este es personaje recuerda al de Mahershala Ali en Moonlight (2016) a través de una amable figura paternal; un gruñón con buen corazón que vela por esas niñas (la madre y la hija) y que podría ser un papel (por estadística) muy del gusto de la Academia. Además, es su tercera nominación.

En contra: Tener como contrincante al Sam Rockwell de Tres anuncios en las afueras (Three Billboard Outside Ebbing, Missouri) y la importancia que ha ido perdiendo el film de cara a los premios.

Woody Harrelson por Tres anuncios en las afueras

A favor: Su personaje se convierte en parte de la base de la película gracias a dos escenas que se vuelven indispensables. Esta es su tercera nominación y existe una evolución palpable en un actor, que empezó con un secundario en una sitcom, cuyo talento crece con los años.

En contra: Se hace difícil pensar que le pueda arrebatar el premio a Rockwell, y más, estando en el mismo film. Sus opciones parecen escasas.

Richard Jenkins por La forma del agua

A favor: Es un verdadero crack. Veterano de extensa carrera, Jenkins es un secundario de lujo que deja huella en todos los proyectos en los que participa. De característica voz, el actor es un experto en reírse de sí mismo y, en esta ocasión, es capaz de sacar petróleo interpretando a un ilustrador homosexual, vecino, amigo y confidente de la protagonista de La forma del agua (The Shape of Water).

En contra: Lo tiene muy difícil dada la categoría del resto, pero lo que es seguro es que, seguramente no muy tarde, llegará su turno.

Por Javier Gadea
@javiergadea74