No hace mucho tiempo,mirando algún artículo o crítica,observé que se hacía referencia a una película israelí y que estas solo eran referencias positivas,piropos y buenas palabras hacia ella. He conseguido ver muchas películas no americanas (oh,gran industria capaz de lo mejor y de lo peor) que me han sorprendido sobremanera y esta la apunté con gran curiosidad para poder verla cuanto antes.

Pues bien,creo que merece que escriba sobre ella y que la recomiende encarecidamente ya que me pareció una de esas películas que te deja un maravilloso sabor de boca mientras miras los títulos de crédito finales y aun le sigues dando vueltas,no por lo enrevesado de su argumento,si no por haberte contado en menos de dos horas una historia apasionante.

No es una peli desconocida,ni mucho menos…pero su nacionalidad provoca que su distribución sea escasa y por lo tanto,no llegue a todo el que debería.Mientras,nos seguimos tragando las mismas películas que inundan la cartelera y la llenan de clichés y topicazos sin ningún tipo de rubor.
Decía que no es desconocida porque en 2009 obtuvo una nominación al Oscar (que finalmente se llevó la fantástica El Secreto de sus Ojos), la Cámara de Oro en el festival de Cannes y todos los premios habidos y por haber de la Academia de Cine israelí.Al menos,esto hace que debamos tenerla en cuenta.

No quiero comentar mucho del argumento,prefiero que la vea al que le interese y luego,si quiere,pueda comentar bajo estas líneas su opinión,sea buena o mala.Solo decir que es una de esas películas corales (varios o muchos personajes) cuyos protagonistas acabarán cruzándose en uno u otro momento,aquí,con absoluto sentido y coherencia,demostrando la solidez del guión y el buen hacer de los dos jóvenes directores que,con su única obra hasta la fecha,consiguen recordarnos que el Cine es algo universal y que solo hay que saber buscar un poco para que volvamos a enamorarnos de el.

Ah,una recomendación…si es posible,vedla en V.O.S.

Por Javier Gómez