En 2005, el crítico de cine Nathan Rabin supo darle un nombre a un personaje femenino recurrente en las pantallas tras ver a Kirsten Dunst en Elizabethtown (Cameron Crowe, 2005): la “Manic Pixie Dream Girl”. La definió como “criatura cinematográfica burbujeante y superficial que solo existe en la febril imaginación de escritores-directores sensibles para enseñar a los jóvenes graves y pensativos a abrazar la vida y sus infinitos misterios y aventuras”. El último ejemplo de MPDG (abreviatura del extenso término), lo encarna el personaje de Emilia Clarke en Antes de ti (Me Before You, 2016).

Thea Sharrock dirige esta comedia romántica basada en el Best Seller de Jojo Moyes (quien también está a cargo del guion), colocando a este personaje típico de las chick flicks (término referido a las películas para chicas), en un film que pronto abandona el género al que parecía predestinado (la estructura narrativa lleva al espectador a pensar en tópicos y giros argumentales clásicos que toda comedia romántica incorpora por naturaleza), para convertirse en una lección moralista dentro del espinoso debate de la eutanasia. Y es en este escenario donde Emilia Clarke se pasea pizpireta, entusiasta, excéntrica, dulce, una suerte de “New Girl” con toques estilísticos de la Betty que interpretaba America Ferrera en la homónima serie de televisión. Las MPDG ayudan a los hombres a encontrar un sentido a sus vidas y esta es quizá la clave que encierra el film y la propia esencia del mismo: es la condición de este estereotipado personaje femenino el único resquicio de esperanza de quienes confían en la magia del amor como sentido único (y último) de la existencia. Lo que comienza siendo un objetivo laboral transmuta hacia lo personal (lo vital) dentro de la pantalla, mientras que el público ve como se desvanece la ingenua concepción heroica que por definición se le atribuye a este arquetipo de mujer.

Lo que funciona bien fuera de la pantalla, esa disensión explícita del género de la comedia romántica, no termina de encauzar bien el relato, que parece terminar abocado a un final necesario en su intención, a la vez que insostenible argumentalmente.

Es probable que la costumbre y la sobrepoblación de MPDG en el género, lleve a considerar Antes de ti como una película que se traiciona en su último tramo, cuando en realidad se atreve a decir bien alto y a las claras a quien sostiene su vida a base de amores telenovelescos que la verdadera magia y la capacidad de salvación dependen tan solo de uno mismo.

Lo mejor: la excepcional interpretación de Emilia Clarke (¿de verdad es la mismísma Madre de Dragones?)

Lo peor: que no sea lo suficientemente sólida y con el tiempo se desvirtúe el resultado final.

Por Cristina Aparicio
@Crisstiapa