Hoy se ha confirmado la llegada en 3D de la que para mucho es (también para mi) la obra maestra de la factoría Disney.Junto a El viaje de Chihiro,Akira (cuya adaptación a imagen real llegará en 2013 y será dirigida por el español  Jaume Collet-Serra) y Fantasía,está considerada la mejor película de animación de todos los tiempos,El Rey León.

Pues bien,tampoco se librará de las garras de esa aberración que conocemos como tecnología 3D y que está logrando enormes resultados en taquilla,no por la cantidad de público,si no por el incremento,más aberrante si cabe que la misma tecnología,del coste de la entrada.

Es evidente que las productoras ven el filón de estrenar muchas de sus películas de esta manera,porque al final consiguen hacerlo rentable.

Este post es un canto anti-3D en toda regla.Nada de lo que he visto hasta ahora ha merecido la pena.Nada ha mejorado su resultado y todo podría haberlo visto en las dos dimensiones de toda la vida,en ningún caso y estoy muy seguro,hubiese restado valor al resultado final. Pues están empeñados en seguir metiéndonos con calzador innumerables cintas con este insufrible formato.

Sería tan fantástico que poco a poco,las proyecciones en 3D fuesen perdiendo público…sin embargo y aunque a día de hoy Europa todavía recela,las cifras de recaudación en EEUU son astronómicas,por lo que ¿a qué productora norteamericana va a preocuparle si en el viejo continente no estamos convencidos de que ver pelis en 3D es un espectáculo único? Eso es,a ninguna…ellos nos hablan en plata: “nos la suda,seguiremos haciéndolas”.

Muchos os acordaréis de Avatar,la gran precursora (esto entre comillas,ya que en los años 60 ya se proyectaban en EEUU varias películas de terror en este formato y a España,alrededor del año 91,llegó La Pesadilla Final,con sus 15 minutos finales rodados en 3D) pues sigo pensando que en 2D no hubiese perdido mucho…¡o nada!Yo me quitaba las gafas y…¡mejoraba el color! y eso que estaba rodada exclusivamente así (muchas de las otras están retocadas en postproducción,aun peor). En fin,para gustos los colores pero vamos,a mi,de momento,no me la dan con queso.

Por Javier Gómez