La figura del gangster como estrella de la cinematografía siempre ha sido un reclamo para el espectador ávido de conocimiento sobre algunas figuras criminales que vivieron al margen de la ley. Personajes como Al Capone o Bugsy Siegel vivieron esplendorosamente aquellas épocas en las que reinaron gracias a su modo de vida, sin embargo y en casi todos los casos, el final siempre era el mismo: la cárcel o la muerte.

Todos estos avatares los ha contado el Cine con mayor o menor acierto, por lo que hemos querido hacer una selección de diez adaptaciones en celuloide de la vida y obras de alguno de esos siniestros personajes.

10. MICKEY COHEN (Sean Penn)

En la poco acertada Gangster Squad (Ruben Fleischer, 2013) fue Sean Penn el encargado de interpretar a este tirano de los bajos fondos de la ciudad de Los Ángeles. Violento y pendenciero, el criminal formaba parte de la mafia judía pero también estuvo muy vinculado a la mafia norteamericana.

En el caso de Penn, le tocó bailar con la más fea. No es que solo tuviese que lidiar con unas cuantas capas de maquillaje para ser caracterizado, sino que el guión hacía aguas por todos lados. Además, la interpretación del actor poseía un acabado tan poco trabajado que, consciente o incoscientemente, sobreactuó en los tramos más histriónicos del filme.

9. BUGSY SIEGEL (Warren Beatty)

Siegel es, para muchos, el padre de lo que hoy conocemos como Las Vegas en toda la extensión de su lúdico nombre. El mafioso se trasladó de Nueva York a Los Ángeles donde conoció de cerca el show business, lo que le llevó a soñar con levantar una ciudad para la diversión y el desenfreno en medio del desierto.

Bugsy, dirigida por Barry Levinson (Rain Man, Toys) en 1991, ganó dos Oscar (mejor vestuario y mejor dirección artística) y es, posiblemente, la interpretación más sugerente del actor nacido en Richmond, Virgina.

8. CHARLES BRONSON (Tom Hardy)

Así llamaban a Michael Peterson por razones obvias, ya que el personaje interpretado por Tom Hardy es de lo más violento. En la vida real lo llegaron a considerar “el hombre más peligroso del Reino Unido“, todo un halago para un personaje aterrador (o no tanto, según se mire).

Nicolas Winding Refn, realizador de Drive o Solo Dios perdona, dirigió este peculiar biopic en 2008 encargándose de que Hardy pusiese todo su potencial al servicio de un drama carcelario con una narrativa irreverente, atrevida e indudablemente característica del autor danés.

7. JOHN GOTTI (Armand Assante)

No comulgo especialmente con un actor como Armand Assante, en cierta manera cuadriculado y torpe en la mayoría de sus trabajos. Sin embargo, hay que reconocer que su contundente físico era el adecuado para interpretar el papel de John Gotti, extravagante personaje al que se conoció como el último gran capo de la Mafia italoamericana.

En la película Gotti (Robert Harmon, 1996), un producto dirigido para la televisión, veremos el rápido ascenso y posterior caída (esto nos suena) de un personaje populista y excéntrico, razones que ayudarían a su procesamiento final. Assante se llevó a casa el Emmy, pero os puedo asegurar que su trabajo en este telefilme de cierto nivel (la verdad sea dicha), no es una excepción en su acartonada carrera profesional.

6. FRANK LUCAS (Denzel Washington)

Para muchos American Gangster forma parte de la fallida última etapa como director de Ridley Scott (que parece haberlo arreglado con Marte) pero lo cierto es que la potente interpretación de Washington como Frank Lucas no solo elevó la calidad del propio filme (personalmente no creo que exista atisbo ninguno de mala película), sino que volvió a demostrar que el actor es imparable cuando acomete personajes de naturaleza criminal.


Lucas se adueñó de Harlem a principios de los 70. Su ambición era directamente proporcional a su impetuosidad, cierta clase (que paradógicamente parece ayudar en los bajos fondos) y maneras de criminal implacable. El negocio de la droga fue el filón para hacerse el amo de la calle pero pagó su ambición ingresando en prisión en 1976,  condenado a setenta años.

5. JOHN DILLINGER (Johnny Depp)

Michael Mann nos iba a contar la historia de un icono cultural como fue el ladrón de bancos John Dillinger, así que la expectación era enorme ante la posibilidad de que el director elevase esta historia con ciertos ingredientes épicos, a la categoría de clásico del género. ¿Por qué no? ya lo había conseguido con Heat, la mejor película de su carrera.

Pero he aquí un trabajo blandengue, algo almibarado y en exceso romántico. Adornado además, con esa suerte de rodaje en digital durante algunos tramos del filme que, en vez de darle autenticidad a los hechos como se pretendía, se la quitaba.

Depp cumplió como de costumbre. Aquí interpretaba sutilmente y sin los amaneramientos a los que nos tiene acostumbrados, pero la grandeza del personaje brillaba por su ausencia gracias a un guión algo mediocre que, sin embargo, Mann consiguió mantener a flote casi hasta el final de la película. Una pena, podría haber sido otro clásico instantáneo.

4. EDMOND VIDAL “MOMÓN” (Gérard Lanvin)

Seguramente este personaje no os suene demasiado, pero la realidad es que la autobiografía realizada por el mismo Momón, texto en el que se basó Olivier Marchal para dirigir Los Lioneses, daba para mucho.

Gerard Lanvin interpreta muy dignamente a este gitano cabeza de familia, mafioso elegante pero implacable y respetable hombre de negocios (turbios, como no podía ser de otra manera) junto a un casting realmente competente y a la altura de una historia apasionante rodada con buen gusto y grandes dosis de realidad.

La película de Marchal se estrenó en nuestro país allá por 2012, pero lo cierto es que, como ocurre injustamente en muchas ocasiones, no tuvo la difusión que merecía.

3. GEORGE JUNG (Johnny Depp)

De nuevo aparece en nuestra lista el actor de Kentucky, y he de reconocer que este papel puede resultar más complejo y más valioso que su poco pormenorizado personaje de John Dillinger en Enemigos públicos. Además, el filme que cuenta su historia, Blow, dirigido por Ted Demme, es dueño de un montaje más dinámico, en la línea del cine de mafiosos de Scorsese. De ahí su efectividad para contar la historia de este avezado joven que consiguió hacerse multimillonario interpretando a su manera el sueño americano.

George Jung fue considerado miembro del Cártel de Medellín, cuyos miembros más destacados fueron Pablo Escobar o los hermanos Ochoa, y fue gran responsable de la importación de cocaína a los Estados Unidos (paradójicamente el mayor luchador contra la droga y a la vez su mayor demandante) en la década de los años setenta.

2. HENRY HILL (Ray Liotta)

En Uno de los nuestros (Goodfellas, 1987), el único personaje de toda la película que conservaba el nombre auténtico del personaje al que representaba era Henry Hill. Interpretado de manera muy efectiva por Ray Liotta, Hill contaba en primera persona las andanzas de unos cuantos “soldados” componentes de una familia mafiosa desde sus últimos eslabones. Gangsters de baja estofa cuyo ambiente supo reflejar de manera brillante el director italoamericano Martin Scorsese.

El trabajo de Liotta se vio ensombrecido por la capacidad de sus dos compañeros de andanzas, Joe Pesci como Tommy De Vito y Robert De Niro como el carismático mafioso irlandés Jimmy Conway. Imaginaos lo complicado de destacar entre estas dos bestias de la interpretación. Con esto y con todo, Ray Liotta consiguió protagonizar escenas que han quedado para el recuerdo. ¡Peliculón!

1. AL CAPONE (Rober De Niro)

A pesar de las manías expresivas de De Niro, que ser uno de los más grandes no le ha librado de ello, su trabajo como Alfonso Capone en Los Intocables de Elliot Ness (Brian de Palma, 1989) resultó cautivador. Se trató de una mezcla de su típico modus operandi (cuando interpreta vemos a Max Cady, a Sam Rothstein o incluso a Jack Byrnes) y una interesante caracterización, sumado a su efectividad a la hora de mimetizarse con los personajes. Su carisma y su experiencia hicieron el resto para que nos creyésemos al cien por cien que De Niro era, por dos horas, el mismísimo Al Capone.

Por Javier G. Godoy
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