En España actualmente está en cartelera “El Gran Gatsby”, y aunque el nuevo título ha ido recabando cierto éxito, muchos ven a Robert Redford como el verdadero multimillonario Jay Gatsby.

Segundas partes nunca fueron buenas. O al menos, eso dicen. En octubre tendremos el próximo remake, el de Carrie
La industria cinematográfica americana es muy aficionada a versionar clásicos, aunque no es la única. Sin despreciar este hábito, bien es cierto que en la mayoría de los casos, las nuevas interpretaciones pierden bastante gracia. Las hay a decenas, pero a continuación vamos a repasar algunos de los títulos que han tenido una copia posterior.

EL GRAN GATSBY

Jack Clayton (1974): Robert Redford, Mia Farrow, Sam Waterston

Baz Luhrmann (2012): Leonardo Di Caprio, Carey Mulligan, Tobey Maguire

¿De qué va? Basada en la obra de F. Scott Fitzgerald, la historia retrata lo felices que eran los años veinte, sobre todo para los ricos. En este ambiente de fiestas y champán se encuentra a la figura de Gatsby, un hombre misterioso del que se sabe poco en las altas esferas de la sociedad. Todo ello contado por el primo de Daisy, Nick Carraway. La novela ha tenido más adaptaciones en cine y televisión.

La gran diferencia La primera era más tenue, con un ritmo más lento, mientras que Lurhmann usa el frenesí como ingrediente base para cualquier escena que ruede. Los colores pastel versus el empacho visual. El casting en ambos trabajos fue de diez. Las dos estrellas que se han metido en la piel de Gatsby dan a la perfección con los matices de tal personaje, un hombre misterioso pero con un atractivo arrollador. Farrow y Mulligan hacen lo mismo con Daisy, aportándole dulzura y delicadeza.

Con cuál nos quedamos Empatadas, cada una con su estilo.

 

SABRINA

Billy Wilder (1954): Con Audrey Hepburn, Humphrey Bogart y William Holden

Sidney Pollack (1995): Con Julia Ormond, Harrison Ford y Greg Kinnear

¿De qué va? La dulce Sabrina es la hija del chófer de la familia Larrabee, y vive enamorada del hermano pequeño, David. Después de una estancia en parís formándose vuelve transformada en una joven guapa y estilosa.

La gran diferencia ¿En qué estaría pensando Pollack cuando decidió adaptar el clásico? Con todo el respeto hacia Julia Ormond; querer versionar a Audrey es cometer un sacrilegio. Ella fue, es y será el sinónimo de la elegancia. Greg Kinnear y Harrison Ford como los hermanos Larrabee no quedaban mal, pero Bogart y Holden le daban más sofisticación a una historia de esta envergadura.
 

Con cuál nos quedamos Si Hepburn era elegancia, Wilder era la magnificencia detrás de las cámaras. Por tanto, no hay color.

EL PADRE DE LA NOVIA

Vicente Minelli (1950): Spencer Tracy, Joan Bennett, Elisabeth Taylor

Charles Shyer (1990): Steve Martin, Diane Keaton, Kimberly Williams

¿De qué va? Stanley (George en la segunda) Banks narra al espectador la experiencia que ha resultado la preparación de la boda de su querida hija mayor Kay, una experiencia un tanto dura para él por miedo a perder a su querida niña.
 

La gran diferencia Steve Martin consiguió traer al recuerdo una comedia exquisita, y eso se agradece porque el argumento es muy válido para ayer y hoy. El problema llegó cuando decidieron hacer secuelas, tan recurrente en Hollywood como las versiones. Esto quitó la gracia a la historia del apenado padre. Independientemente a esto, Tracy forjó un padre menos hilarante, más serio e irónico. 

Con cuál nos quedamos La de los noventa está bien dentro del género de la comedia comercial, pero le supera en calidad la de Minelli. Y por muy bien que caiga Steve Martin, Tracy acaba por superarle.

MUJERCITAS

Ha habido hasta cuatro versiones cinematográficas. Compararemos dos.

George Cukor (1933): Katharine Hepburn, Joan Bennett, Fances Dee, Jean Parker

Gillian Armstrong (1994): Susan Sarandon, Winona Ryder, Claire Danes, K
  
¿De qué va? Basada en la obra de Louise May Alcott, Meg, Jo, Beth y Amy son las hermanas protagonistas de este cuento sobre los valores familiares tradicionales que a veces deben estar unidos para romper barreras sociales.

La gran diferencia Ya sea en blanco y negro o color, las dos versiones aportaron el almíbar suficiente para narrar una historia de la vida de las cuatro hermanas. La versión noventera no se quedó atrás. Winona quedó a la altura haciendo de Jo, la hermana más rebelde, rol que le venía a Katharine Hepburn como anillo al dedo. Mamá Sarandon está perfecta. Kirsten Dunst apuntaba maneras desde niña (después de jugar con vampiros en su anterior filme esto ya era pan comido). Y cualquiera reconoce en Beth, esa niña débil, la figura de Claire Danes (Homeland)

¡Y ojo a un jovencísimo Christian Bale enamorándose de Winona!

 Con cuál nos quedamos Tablas. Pese a que la primera contaba con Hepburn, y eso son puntos extra, las dos están muy a la altura en cuanto a calidad interpretativa y cursilería se refiere.

LA HUELLA

Joseph Mankiewicz (1972): Lawrence Olivier, Michael Caine

Kenneth Branagh (2007): Michael Caine, Jude Law

 ¿De qué va? Basada en la obra de Anthony Shaffer, habla sobre la visita que hace Milo a la mansión del escritor Andrew Wyke (marido de su amante), donde entrará en un juego lleno de complicaciones y sorpresas.

La gran diferencia Sir Michael Caine bordó los dos papeles, tanto de playboy en la primera como del millonario en la segunda. A Law no cuesta creérselo dándole réplica como al joven amante.

Con cuál nos quedamos En este caso, con la primera claramente. Branagh arriesgó con este proyecto, pero aún así faltaba la presencia de Olivier.

KING KONG

Vamos a terminar comparando tres versiones que llevaron a la pantalla a una de las criaturas más emblemáticas del séptimo arte.

Merian C. Cooper (1933): Fay Wray, Robert Armstrong, Bruce Cabot

John Guillermin (1976): Jessica Lange, Jeff Bridges, Charles Grodin

Peter Jackson (2005): Naomi Watts, Adrien Brody, Jack Black

 ¿De qué va? Esta película de aventuras, habla de hallazgo de un gorila gigante en una isla perdida y su posterior encaprichamiento de la rubia protagonista

La gran diferencia  La de los setenta difiere de las otras dos, pero todas prácticamente seguían el mismo esquema. En donde sí han coincido, es en poner a la musa de la bestia y dar el papel a una actriz bella, pero ante todo con mucha clase. Wray, Lange y Watts, son cada una referente dentro de su respectiva generación.

Con cuál nos quedamos Este argumento, al más puro estilo de La Bella y la Bestia, ha sido testigo

de la historia del cine. Como pieza de culto del cine clásico, artificiosa en los 70, y una muestra de los últimos efectos especiales en la película-capricho de Peter Jackson. Cada una tiene su propio estilo. Se merecen empatar.

Por María Aller

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