En cuerpo y alma (A teströl és a lélekröl, Hungría)

A favor: En esta película articulada en dos planos de realidad distintos, la directora Ildikó Enyedi compone un relato donde lo onírico se convierte en el único camino hacia el autodescubrimiento, la determinación y, sobre todo, el amor. Su sólida puesta en escena es capaz de condensar toda la complejidad emocional de su protagonista y acercar al espectador a tan sensitiva experiencia.

En contra: Incluso habiendo conseguido alzarse con el Oso de Oro en Berlín, su condición de fábula moderna podría no terminar de gustar a la Academia, quien en los últimos años ha premiado en esta categoría cintas de un marcado carácter realista.

Sin amor (Nelyubovaka, Rusia)

A favor: Otra de las cintas que ha ido cosechando premios en su recorrido europeo. La película de Andrey Zvyagintsev ahonda en el individualismo y egoísmo de las personas, causa y consecuencia de la enfermedad de una sociedad capaz de desproteger a los más vulnerables: los niños. Un retrato tan frío como desgarrador construido a partir de la incertidumbre y que logra el desgarro por su capacidad de evocar posibilidades.

En contra: El director ya estuvo nominado en 2014 por Leviathan, y quizá nuevamente vuelva a suponerle un gran hándicap el alto nivel de las cintas con las que compite, sin olvidarnos del componente político de las votaciones y las tensiones actuales entre EE UU y Rusia.

Una mujer fantástica (Chile)

A favor: El anuncio de la presentación de un Oscar por Daniela Vega parece alentar las esperanzas de la película de Sebastián Lelio de hacerse con la estatuilla. Y es que Una mujer fantástica consigue condensar en un solo episodio de la historia de Marina toda una vida de luchas y victorias. Desde el silencio, la calma y sobre todo la entereza, se construye una historia de valentía, pero sobre todo de reafirmación.

En contra: ¿Está la Academia realmente preparada para premiar una historia tan poco conservadora? Quizá sorprenda el veredicto y se premie lo que, en justicia, es una película compleja, brillante y que destila naturalismo (necesario y urgente).

The Square (Suecia)

A favor: Ganadora de la Palma de Oro en Cannes, el último largometraje de Ruben Östlund apuesta por la incomodidad como vehículo para indagar en las miserias humanas. Ubicada en un museo de arte contemporáneo, la sucesión de sus escenas se asemeja a las distintas instancias de una exposición, unificadas por una misma línea temática y una misma vocación artística, acompañadas por humor, absurdo y, por supuesto, pretenciosidad.

En contra: Incluso la crítica más ácida y autoconsciente puede llegar a convertirse en una sátira de sí misma. Y si ese no es su mayor obstáculo, quizá lo sea la enérgica insistencia en los valores que promueve (que sí, que dentro del cuadro se es vulnerable y no se puede confiar en las personas…)

El insulto (L’insulte, Líbano)

A favor: primera nominación de Líbano en los Oscar, la película de Ziad Doueiri parte de un suceso personal para convertirlo en todo en un acontecimiento nacional. De la esfera de lo privado a lo público, el realizador no duda en tratar el alcance político de un hecho trivial donde las connotaciones religiosas y morales siempre están presentes.

En contra: Quizá se dé por hecho que la nominación ya es todo un reconocimiento.

Por Cristina Aparicio
@Crisstiapa