Shawn Levy, Dan Levine, Aaron Ryder y David Linde por La llegada

A favor: La incursión de Denis Villeneuve en la ciencia ficción no ha podido ser más acertada. Su adaptación del relato corto de Ted Chiang tiene todos los ingredientes para conmover y emocionar sin olvidar aquellos rasgos tan característicos del cine sobre encuentros extraterrestres, aunque renovando algunos cánones. Una Academia con más valentía y menos miedo a la hora de premiar la ciencia ficción, podría haber hecho que el género estuviese de enhorabuena, ya que el film hace todos los méritos para ganar un Oscar, se mire por donde se mire.

En contra: A pesar del éxito de crítica y, sobre todo, público, lo más seguro es que la Academia no acabe por decidirse y las votaciones vayan por otro camino, reconociendo la valía de La llegada sólo de boquilla ante ciclones como Moonlight La La Land, las auténticas contendientes.

Scott Rudin, Denzel Washington y Todd Black por Fences

A favor: Realmente, y aunque es una película intensa y maravillosamente interpretada, tiene pocas cosas que la definan como una potencial ganadora del Oscar. Su presencia en las quinielas es casi inexistente y, a pesar de que tiene algunas virtudes destacables, le falta empaque para haber sido un rival “serio”.

En contra: Dos pesos pesados de la interpretación y algunas escenas de impactante contenido dramático hacen de Fences una buena película, aunque no lo suficiente como para considerarla un film “oscarizable”. El film de Denzel Washington se quedará en una aspirante más después de esta noche.

Bill Mechanic y David Permut por Hasta el último hombre

A favorMel Gibson se esfuerza a la hora de dirigir un film bélico con las influencias de las grandes películas del género (aunque no las mejores). También lo hace su protagonista, un menos anodino de lo habitual Andrew Garfield. Tiene una secuencia que está por encima del resto del sentimentaloide metraje, y sólo ese momento ha hecho que la Academia del cine norteamericano la haya tenido en cuenta para las nominaciones.

En contra: Pese a lo que muchos han querido ver, Hasta el último hombre está a años luz de Salvar al soldado Ryan (Saving Private Ryan, 1998). La película de Gibson tiene un exceso de sentimentalismo y patriotismo algo irritante, por lo que, aunque la Academia ha hecho cosas peores (darle un oscar a Shakespeare in Love), sería casi impensable que esta se llevase la estatuilla dorada.

Carla Hacken y Julie Yorn por Comanchería

A favor: Es la gran tapada de la noche, y si Comanchería se llevase un Oscar sería, muy posiblemente, el premio más justo (¡qué exagerado!) de la historia de los premios de la Academia. Pequeña gran historia, el film de David McKenzie es una joyita para ver una y otra vez gracias al pulido guión de Taylor Sheridan y a tres grandes actores. Tan imprescindible este año, como utópico su Oscar a Mejor película.

En contra: Sólo los soñadores (con buen gusto) ven a Comanchería ganando el Oscar más importante, no por falta de méritos, sino porque es la película que este año ha escogido la Academia para darle la oportunidad de estar entre las “mejores”. Desgraciadamente, los votantes de la Industria no irán más allá, por lo que la fabulosa historia de estos ladrones de bancos, se limitará a aplaudir al ganador.

Fred Berger, Jordan Horowitz y Marc Platt por La La Land

A favor: Realmente, lo tiene todo de cara para acabar siendo la triunfadora de la noche. El film de Damien Chazelle se metió a crítica y público en el bolsillo desde el día en que se proyectó por primera vez, gracias a su evidente y lúcido homenaje al musical clásico hollywoodiense con retazos de modernidad. Lógicas sus aspiraciones, pues no todos los años alguien se atreve con un género que apasiona a unos y aburre a otros. Y ahí está la clave, (casi) nadie se ha aburrido viendo La La Land, y su colección de premios (y una banda sonora que ya es un clásico instantáneo) hace muy posible que esta noche se lleve el más ansiado de todos.

En contra: El pujil que tiene enfrente se llama Moonlight, y resulta un peso pesado al que temer. La Academia es muy dada, ultimamente, a premiar con varias estatuillas a una película y dejarla sin el más importante de todos los galardones. Pasó con Gravity (2012), que vio como 12 años de esclavitud (12 Years as Slave, 2013) le arrebataba el premio final y pasó el año pasado con Mad Max: Furia en la carretera (Mad Max: Fury Road, 2015), que emborronaba su brillante trayectoria durante la gala con seis premios en favor de Spotlight (2015), que acabó siendo la mejor película del año USA.

Donna Gigliotti, Peter Chernin, Jenno Topping, Pharrell Williams y Theodore Melfi por Figuras ocultas

A favor: Resulta un biopic correctito a todos los niveles, con una factura muy made in Hollywood y tres actrices que se entregan a la causa en cuerpo y alma. Aparte de eso, poco más que rascar en una producción excesivamente convencional que trasciende bastante menos que la historia real que relata.

En contra: Realmente y siendo sinceros, Figuras ocultas tiene todo en contra para llevarse un Oscar a como Mejor película. ¿Razones? las suficientes para no poder evitar pensar (y saber) que no tiene nada, absolutamente nada que hacer frente a los rivales más fuertes. Para mojar, hay que arriesgar un poco más.

Emile Sherman, Iain Canning y Angie Fielder por Lion

A favor: El film de Garth Davis tiene varias virtudes que hacen de ella una película conmovedora y muy del gusto del gran público, también de los Académicos más “blanditos”. No sólo su historia, que habla de una búsqueda trascendental para cualquier ser humano, es un relato atractivo, sino que el film enseña los dientes con buenas interpretaciones, una banda sonora muy destacable y la fotografía, otro posible Oscar.

En contra: Engrosa una larga lista de películas “buenrolleras” que acaban por no llevarse casi nada, a excepción de Slumdog Millionaire (2009), aunque esta última rodada con mucho más talento. A Lion le falta peso específico, y si además se compara con las aspirantes más fuertes, sale perdiendo en casi todas las facetas. Al final, resulta otro trabajo incluido por puro paternalismo hollywoodiense.

Matt Damon, Kimberly Steward, Chris Moore, Lauren Beck y Kevin J. Walsh por Manchester frente al mar

A favor: Si entre todas las aspirantes hay alguna que podría hacer sombra a Moonlight y La La Land esa es Manchester frente al mar (Manchester by the Sea), película que, posiblemente, sea la que más virtudes atesora. La interpretación de Cassey Affleck, magistral, y el duro y sobrecogedor guión de Kenneth Lonergan, que también dirige, la convierten en una joya indispensable que, quizá, para los Académicos no lo sea tanto.

En contra: Su falta de grandilocuencia y su perfil bajo, hacen que no luzca con el mismo brillo que las demás, pero eso no evita que, tras verla, el poso que deja sea de gran película. El ruido de las dos grandes aspirantes es tal que sería muy extraño que Manchester frente al mar ganase finalmente. En la Academia faltan ganas de arriesgar, y ese lastre acaba por vetar películas como esta.

Adele Romanski, Dede Gardner y Jeremy Kleiner por Moonlight

A favor: El norteamericano Barry Jenkins ha dirigido una película llena de sensibilidad y momentos de gran belleza poética. Estas características, unidas a una forma de rodar poco académica, hacen de Moonlight un trabajo loable y, por qué no, con muchas opciones de llevarse el gato al agua. Además, sería una buena forma de cerrar el debate en torno al polémico OscarSoWhite.

En contra: La fuerza de La La Land, que ha sido un tornado este año cinematográfico, es el único obstáculo que tiene Moonlight para llevarse un Oscar, pero es cierto que el escollo es tan grande que será difícil superarlo. Sin embargo, nadie tiene todas consigo (contrariamente a la dinámica habitual) y esto hace que muchos piensen en la cinta de Barry Jenkins como triunfadora de la noche.

Por Javier G. Godoy
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