Con el reciente estreno de películas como Batman v. Superman: El amanecer de la justícia (Zack Snyder, 2016) o  Deadpool  (Tim Miller, 2016) se acerca la apoteosis de todos los amantes del complejo mundo de los  superhéroes, ya que sus dos principales franquicias (DC Comics y Marvel) nos tienen preparadas en total veinticinco películas de diferente índole relacionadas con superhéroes. Y es que a pesar de que Batman v. Superman: El amanecer de la justicia no ha recibido muy buenas críticas, como os contamos en este artículo, la industria atraviesa un momento dulce.

Actualmente Marvel produce películas de superhéroes actuales, modernos y adaptados al público y a la demanda actual. En cambio, DC Comics ha explotado sus grandes éxitos de los años ochenta con personajes de renombre y una dinámica más bien seria. Así que, mientras los primeros atraen a público joven con personajes cool y un tono infantiloide, los segundos intentan que sus personajes sean cada vez más complejos y serios.

Si os sobrepasa esta frenética competición por ganar espectadores y no sabéis que películas ir a ver de este género durante los próximos años, lo siento, no lo puedo solucionar, pues no se la respuesta. Lo que sí puedo hacer es recomendaros otra película de superhéroes al margen de las grandes industrias del cómic. Su nombre es Watchmen.

Watchmen (Zack Snyder, 2009), es una película con alto contenido político. Habla de política sí, pero sobretodo de poder.  En un contexto de tensión como fue la Guerra Fría, un grupo de héroes venido a menos, retirados y decrépitos, está siendo asesinado. Entre ellos destaca un nombre, Rorschach (Jackie Earle Haley), dispuesto a llegar hasta el final del asunto y descubrir al culpable. A él se le sumaran otros héroes y compañeros que intentaran resolver esta situación a contrarreloj, puesto que la amenaza de la destrucción total cada vez está más cerca.

En todas las historias de superhéroes llega un momento en que hay que reflexionar fundamentalmente sobre tres cosas: qué autoridad les ha sido concedida para cuidar de nosotros al margen de la ley, cómo podemos confiar en que hagan lo correcto, y por último, resolver la complejidad anacrónica que se lleva repitiendo desde que empezó este mundo de los superhéroes de que “un gran poder” conlleva “una gran responsabilidad”. Bien, pues Alan Moore, guionista de Watchmen, cogió todas esta preguntas y las metió en un universo paralelo al nuestro: más sombrío, opaco, crudo y tenebroso. Por toda la ciudad reina una pregunta: «¿Quién vigila a los vigilantes?»

© Warner Bros. Pictures / Paramount Pictures / Legendary Pictures / DC Comics

© Warner Bros. Pictures / Paramount Pictures / Legendary Pictures / DC Comics

Zack Snyder es de sobra conocido por trasladar la esfera de los cómics al cine. No es tarea fácil plasmar en la gran pantalla la complejidad moral, política, cultural y social del cómic de Alan Moore y aunque no es perfecta es muy recomendable de ver.  La interpretación de los actores está en un nivel aceptable y, aunque sus 2 horas y 42 y dos minutos de duración pueden hacerse algo largas, quedaron muy por debajo de las 4 horas que tenía pensado el director inicialmente.

Por otra parte queda patente el nivel creativo del director, con algunos guiños y referencias al cómic y con una introducción de créditos iniciales que, solo por ellos, ya casi vale la pena ver la película. La introducción, considerada ya obra maestra, repasa magistralmente los principales acontecimientos de la historia americana, en la que han intervenido los superhéroes, todo acompañado de la canción de Bob Dylan The Times They Are A Changin que la hacen aún más sublime.

Por Quim Ríos