Sé un completo sumiso de tus obsesiones. Tus obsesiones son, con mucho, lo mejor que posees.

Para ver cierra los ojos. Jan Švankmajer. Editorial Pepitas de Calabaza.

Sintiéndose más un mago que un artista, Jan Švankmajer ha trasgredido los límites de las distintas disciplinas que ha cultivado (escultura, diseño, animación), para construir un universo de fantasía grotesca plagado de objetos “reanimados” a partir de la combinación de múltiples técnicas (destaca el uso del stop-motion). Este checo surrealista se libera de todo convencionalismo para crear una experiencia sensorial a partir de la fiel representación de sueños y obsesiones perdidas en el inconsciente.

El apartamento (The Flat, 1968)

En el cine de Švankmajer los objetos cotidianos cobran vida para convertirse en elementos amenazantes y perturbadores. Este principio básico de la animación de Švankmajer es el argumento de este cortometraje surrealista con toques de humor negro, donde un hombre sufre la conspiración de los objetos de su apartamento.

Jabberwocky (Jabberwocky, 1971)

Segunda incursión en el mundo de Lewis Carroll, Jabberwocky, concebida como una película infantil, terminó convirtiéndose en una reivindicación del espíritu libre y desordenado que abastece ese paraíso perdido que es la infancia. Los objetos deambulan libres, la imaginación dormita en un armario.

Dimensiones del diálogo (Posibilidades del diálogo) (Dimensions of Dialogue, 1982)

Cortometraje en tres actos donde impera el tono pesimista y perturbador, el film muestra la incapacidad comunicativa que impera en la sociedad. Švankmajer construye este film de carácter subversivo, motivado por la necesidad de iluminar la conciencia en desuso de los hombres.

Por Cristina Aparicio
@cristiapa