Tras ver la primera entrega de la nueva saga allá por 2012 (The Amazing Spider-Man) nadie podía pensar que la nueva revisión del héroe de Marvel fuese a ir a ningún sitio. La película dirigida por Marc Webb, director de la genial “500 Días Juntos“, no mejoraba en nada la trilogía de Sam Raimi. La elección del Lagarto como villano del filme y un poco carismático Andrew Garfield como Peter Parker / Spider-Man, no llegaron a satisfacer ni a crítica ni a público, así que la saga no empezaba con buen pie.

Lo que nadie esperaba era que su segunda parte “The Amazing Spider-Man 2. El Poder de Electro“, pudiera conseguir dar un salto de calidad de la manera en que lo ha hecho. La nueva película del superhéroe de Marvel es una salvajada, un espectáculo sin freno que no da respiro y que, ayudado por un gran diseño de producción, unos efectos visuales del mejor nivel y un guión que se aleja de las resoluciones fáciles y simplonas que podemos encontrar en otras cintas de temática comic, construye una mastodontica película que entretiene de la mejor manera posible. Su gran duración no es un obstáculo porque ninguno de los tramos es gratuito o torpe. Todos los fotogramas de “The Amazing…” son un despliegue técnico brutal que lleva hasta el extremo las capacidades del alter ego de Peter Parker.

© Sony Pictures

Esta nueva entrega se convertirá en una grata sopresa para aquellos que renegaron de otra revisión más y que se confiesan fans de la trilogía que en el 2002 inauguró Sam Raimi. Ninguno de los que amen el cine de superhéroes y, en concreto, aquel al que una picadura de araña cambió la vida, será decepcionado por lo que Sony y Marvel han diseñado: un Ferrari cinematográfico que aprovecha hasta el último de sus caballos.

A ese espectáculo maravilloso de fuegos artificiales hay que unir el buen uso que el director Marc Webb hace de un casting bastante apropiado. Garfield gana enteros interpretando a Parker / Spider-Man, con respecto a la primera entrega. Su implicación con el personaje es mayor y, apoyado en un buen guión, consigue llegar a exprimir la esencia de un superhéroe cuyo humor y sarcasmo es directamente proporcional a su poder. Spider-Man siempre fue un acróbata vacilón, y aquí se refleja a la perfección. Por su parte, Gwen Stacy, novia de Peter Parker, está interpretada por Emma Stone, esa actriz de aspecto adorable que espera aun ese papel que la consolide del todo. Tiene talento, personalidad y carisma, no tardará en encumbrarse. En cuanto a los villanos, por un lado tenemos a Jamie Foxx (oscarizado por su papel en “Ray“) como Electro y a Dane DeHaan (genial en “Cruce de Caminos” y espeluznante en “Chronicle“). Ambos inmejorables y muy acertados en sus papeles, algo que ayuda a alejar a sus roles de esa estupidez que fue el Lagarto de la primera película, que ni asustaba, ni impresionaba, una especie de dinosaurio humanoide que fue uno de los grandes lastres de aquel rollo que no gustó a nadie.

© Sony Pictures

The Amazing Spider-Man 2. El Poder de Electro” es un puñetazo en la mesa. Un gran paso adelante que vuelve a poner la franquicia en primera línea y que supera con creces todos los aspectos de su mediocrísima antecesora. Todo es mucho mejor: su reparto, su apartado visual, el guión y hasta la música, que esta vez compone Hans Zimmer y que atrapará al patio de butacas por su complejidad y originalidad, virtudes a las que nos tiene acostumbrados el ya mítico compositor alemán.

Si te gusta el cine de superhéroes, si eres fan del trepamuros, si te gusta la acción más brutal o simplemente eres un amante de los blockbusters que aparecen por nuestras carteleras a lo largo del año, esta quizá sea una de las mejores oportunidades de la temporada. Esta segunda parte es ya una de aquellas secuelas elegidas que superan a sus antecesoras. Una pasada.

Lo Mejor: el salto de calidad en todos los sentidos.
Lo Peor: una aparición final un tanto forzada.

Por Javier Gómez