Es curioso que coincida la polémica de los titiriteros con el estreno de una de las películas más adultas de Disney. Supongo que Zootrópolis les gustará a los niños pero el objetivo parece ser un sector de la población más adulto si nos fijamos en su tono y en las referencias de sus gags. Leheman Brothers, Breaking Bad (Vince Gilligan, 2008) o El Padrino (F.Coppola, 1972) son sólo algunos de los guiños que podrás ver durante la proyección.

Zootrópolis es una película de animación que cuenta una historia clásica de cine negro como ya hicieron ¿Quién Engañó a Roger Rabbit? (R.Zemeckis, 1988) o Osmosis Jones (Bobby Farrelly Peter Farrelly, 2001). Al igual que en esas dos películas, en la última película de Disney se le saca partido a cierto costumbrismo mágico.  Es algo que vemos usar continuamente en las mejores creaciones de animación, como en la serie de Bob Esponja (S.Hillenburg, 1999). En Zootrópolis también se presenta un mundo teóricamente mágico pero que al fin y al cabo retrata la parte más ordinaria del día a día de cualquier persona. Muchos de los gags de Bob Esponja nacen de ese choque de mundos. En la mítica serie podemos ver a una esponja haciendo la colada o presentándose al carné de conducir.

En Zootrópolis abundan ese tipo de situaciones y podemos presenciar como una adorable conejita se enfrenta a la incompetencia de los funcionarios más perezosos o como se pasa el día poniendo multas de tráfico. De esta forma durante la película se acaban mezclando con excepcional maestría un universo de animales antropomórficos, con una historia de género policíaco y con un costumbrismo en el que todos podemos identificarnos. Zootrópolis es la película más autoconsciente y posmoderna de Disney,  incluso llegan a reírse de ellos mismos por medio de continuas referencias a Frozen (J.Lee, C.Buck, 2013).

Esta estimulante mezcla que es Zootrópolis pretende reflejar la sociedad diversa y compleja en la que vivimos por medio de una buena historia policíaca perfectamente construida. Este fin de semana las salas se llenarán de niños atraídos por el sello Disney, pero me atrevo a decir que disfrutarán más los padres. Técnicamente impecable y divertida de principio a fin, en mi opinión Zootrópolis es la película más redonda y con menos fisuras que ha estrenado Disney en los últimos años.

Lo mejor: su trama y su sentido del humor.

Lo peor: pese a su tono adulto, a veces parece encorsetada por lo políticamente correcto.

Por Alberto Sierra
@albegto